Llega la nueva generación de nVidia que al fin parece atenerse a una nomenclatura más coherente de cara al usuario que facilitará interpretar la posición de cada modelo en función de su precio y rendimiento la posición de cada producto como ya hiciera su competidora directa ATi con la serie HD3000. Dejamos atrás por tanto, una serie de “coletillas” utilizadas para diferenciar las gamas o versiones (GS, GTS, GT, GTX, GX2, Ultra, …) dentro de las series distintas series, algo habitual en las últimas fechas y que nos confundía mucho.
Como ocurrió con la serie 8800, y aunque no con tanta ventaja de tiempo con respecto a la competencia, este nuevo procesador gráfico es lanzado al mercado prometiendo un gran aumento de rendimiento sobre su predecesor y apostillando a la tarjeta más prestacional de esta serie, la GTX280, como la gráfica “más potente” del mercado (y así ha sido al menos hasta la llegada de la HD4870X2).
En cuanto a especificaciones generales, las GTX280 casi duplican el número de Procesadores de Flujo (Stream Processors) pasando de las 128 unidades del G92 a las 240 de las que dispone este GT200 con la segunda generación de Arquitectura Unificada, capaz de proporcionar teóricamente un aumento del 50% aproximadamente en rendimiento sobre la GPU anterior. El doble del ancho de banda de memoria con una interfaz de 512bits y capacidad total de 1GB de memoria de video GDDR3 a 1107MHz hacen que esta tarjeta alcance un ancho de banda total de 141.7GB por segundo.
Con las GTX260, la hermana pequeña de la familia, tenemos un ligero recorte de las frecuencias y especificaciones del GT200, lo que no quiere decir que quede demasiado atrás ya que dispone de 192 Procesadores de Flujo, una interfaz de memoria de 448bits y 896MB de VRAM GDDR3 a 999MHz.
Además de estas asombrosas especificaciones, las GTX200 presentan como novedad un par de tecnologías integradas en estas que prometen ser todo un acierto en cuanto a avance tecnológico para determinados fines, como son CUDA y PhysX.
La tecnología CUDA amplifica las posibilidades de explotación de los procesadores gráficos nVidia y de la arquitectura unificada de Stream processors para la investigación con aplicaciones de cálculo transformando a una de estas tarjetas en una estación multiprocesador capaz de exprimir al máximo los 240 shaders y el ancho de banda de memoria dedicada.
Y de nuevo mirando hacia el ámbito multimedia, tenemos el esperado fruto de la reciente adquisición de Ageia por parte de nVidia, la tecnología nVidia PhysX. Esta tecnología implementa los cálculos aritméticos y lógicos de física avanzados sobre el procesador gráfico mediante los controladores correspondientes, con lo que conseguimos mejorar la experiencia de juego en los videojuegos soportados por esta tecnología, procesando efectos reales tales como: explosiones con efectos colaterales y partículas, escombros, polvo, etc.
Otra gran oferta prometedora es la tecnología Hybrid SLi, con la que mediante una placa base con procesador gráfico integrado y compatible con esta tecnología (por ejemplo cualquiera con el chipset nForce780a) tenemos que la salida de video es gestionada por la tarjeta gráfica integrada en placa base para reducir notablemente el consumo energético que produce una GTX200 en aplicaciones de escritorio, y reactivando el poder de esta cuando se ejecuten aplicaciones 3D o de algún tipo de carga intensa de GPU. Para finalizar, ofrecemos en cifras lo que ofrecen los 2 modelos de esta nueva generación.