Introducción. ASUS Striker II NSE
Hoy analizamos una de esas placas, ciertamente esperada por los usuarios más quemados. Nos referimos a uno de los afamados modelos pertenecientes a las R.O.G. Series (Republic Of Gamers) de ASUS, concretamente la ASUS Striker II NSE, dotada del NVIDIA nForce 790i SLI (codename C73 XE, basado en el North C73 y un MCP55 como South). Decimos lo de esperada, porque nos consta que muchos usuarios siguen manteniendo su afinidad a los chipsets de la firma califoniana y a buen seguro habrán quedado un poco defraudados, no tanto por el rendimiento que puede considerarse cercano a los chipsets de Intel para gama media, pero sí por otros aspectos como pueden ser consumos, temperaturas, coste final o el hecho de no incorporar soporte para las DDR3 en los que Intel destaca incluso con productos económicos como pueden ser los basados en el Intel P35. Más aún, teniendo en cuenta que tenemos a la vuelta de la esquina las futuras P45 que prometen mejorar significativamente a sus predecesoras y parecen que serán igual de económicas a muy corto plazo.
Conviene recordar que también, además de la Striker II NSE (nForce 790i SLI), existen otras opciones en el fabricante dotadas también con el nForce 790i SLI, aunque en versión Ultra eso sí, como la denominada Striker II Extreme. Las diferencias entre ambas en cuanto a características, tan sólo afectan al soporte de la memoria ya que, mientras la Extreme permite montar 8GB DDR3 hasta 2000MHz, la que hoy analizamos, “sólo” permite pinchar módulos DDR3 en igual cantidad aunque hasta 1600 MHz. Todo ello por supuesto, mediante técnicas de overclock ya que oficialmente el soporte sólo llega a los 1333Mhz. Al menos teóricamente, esa es la única diferencia apreciable, porque incluso bundle y estética se equiparan. Como decimos, la distribución del layout, componentes y el sistema de refrigeración construído en torno al bloque mixto (aire/agua) para el chipset, denominado ASUS Fusion, son idénticas en ambas versiones. Este tipo de diferenciaciones no son nuevas en este fabricante y no hay más que recordar las similitudes que tiene por ejemplo, con respecto a las denominaciones empleadas en los modelos dotados del Intel P35 y X38 que de igual forma, encasillaba en series diferentes (Blitz y Maximus por este orden). Por último, citamos que también existe otro modelo dotado de la versión Ultra del 790i denominado P5N64 WS Professional que, aunque bien podría ser una opción muy válida para los más quemados debido al soporte 3-Way SLI que también dispone, no lo citaremos a efectos comparativos a lo largo de este review ya que el sector al que se destina y la propia orientación del producto no va tan enfocado al high-user o usuario entusiasta y si quizás más de cara al sector empresarial.
Últimamente, la californiana nVidia no disfruta de las simpatías de muchos usuarios en lo que al mercado de chipsets se refiere, ya que parece estar empeñada en arrastrar el mismo lastre en sus creaciones: escasas novedades de una generación a otra y unos productos de precio final muy elevado respecto a los basados en la competencia. También a esto último se añade el hecho de que este chipset equipa solamente DDR3 que, aunque ya no estila precios de antaño tampoco es precisamente barata, aunque también es de recibo añadir que este modelo NSE de hoy rebaja en unos suculentos euros su precio final con respecto a la Striker Extreme. Lo peor de todo es que a tenor de lo visto hasta el momento, esta situación parece lejos de cambiar a corto plazo, así que como poco, habrá que desear que el análisis de hoy mejore exponencialmente lo ya visto en el nForce 780i, y que al menos, aunque tengamos que pagarlo, quedemos más satisfechos si cabe con lo ya comprobado en su hermano pequeño. Veamos si esos 280€ de coste que tendrás que invertir para hacerte con una de estas ASUS Striker II NSE están bien empleados. Así que, manos a la obra. |