IntroducciónA modo de preámbulo, indicar que este tipo de aparatos cuyo nombre esta muy en boga, surgen como consecuencia a la notoria difusión de la música comprimida. De entre todos los formatos, el más popular es el denominado MP3 (MPEG Audio Layer 3). Se trata de un formato de compresión específico para música que permite obtener una calidad elevada a la vez que se ahorra muchísimo espacio. Este tipo de archivos ocupan alrededor de la décima parte de lo que ocupa un archivo WAV (un CD-MP3 con una calidad equivalente de un CD-Audio, a 128Kb/sg puede contener entre 150 y 200 canciones). Todos sabemos que el MP3 se ha convertido en el formato preferido para el intercambio de música digital. Gracias a Internet, estos archivos migran con suma facilidad, de una computadora a otra a la vez que se reproducen por doquier. Cada vez los sistemas de almacenamiento son mayores y más baratos, y es frecuente encontrarnos con usuarios con un volumen ingente de ficheros de todo tipo. De ahí la necesidad de formatos de compresión. Sin embargo, a todo este fenómeno subyace un peliagudo asunto con visos de convertirse en una batalla encarnizada. El motivo es que la procedencia de muchos de estos ficheros es bastante dudosa, lo cual supone una dicha para algunos y una pesadilla para otros. La polémica esta servida y desde luego conlleva numerosos problemas éticos y legales. Todo esto no ha hecho más que empezar. Es posible que en poco tiempo el MP3 sea desbancado por nuevos formatos con mejores virtudes. Se lleva tiempo desarrollando el MP4, del que se dice que tendrá un factor de compresión 1:40, es decir, dejará un archivo WAV (formato tradicional del sonido) en 40 veces su tamaño original. Otro formato que está entrando con fuerza es el WMA de Microsoft. Es evidente que Microsoft querrá imponer este formato ante el MP3, como ha impuesto su navegador Explorer. Asimismo, otras empresas harán lo propio con sus propuestas. En consecuencia a todo esto, podemos comprobar como la música comprimida ha dado lugar a la música de bolsillo. Una realidad tangible gracias a sofisticados artilugios como el que a continuación os presento. ¡El BeatSounds EMP-Z!
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